Bien, pero... ¿quiénes se pueden beneficiar de El Cinco?
Pues prácticamente cualquier persona. No se requiere un alto nivel de formación ni tener conocimientos previos de psicología. Tampoco la edad es un hándicap, pudiendo adaptarse a niños y adolescentes. Además, puede ser utilizado en distintos ámbitos: mejora personal, relaciones de pareja, educación infantil, empresas, deportistas, instituciones públicas... allá donde hay personas, El Cinco puede ser útil.
Las personas que con más facilidad y rapidez pueden sacar partido de El Cinco son aquellas en las que no exista ninguna condición psicopatológica grave como psicosis (enfermedades mentales), Trastornos de Personalidad o Traumas graves. Estas condicones no impiden de por sí que El Cinco pueda mejorar sus vidas, pero probablemente enlentezcan el proceso o comprometan su éxito si no se complementa con algunas otras actuaciones adicionales.
Veamos los principales ámbitos de aplicación de El Cinco:
- Personal-Clínica: de forma individual, para tratar situaciones de estrés, ansiedad o miedos. O simplemente, para manejar mejor las emociones y nuestras reacciones.
- Empresa: El Cinco es un potente método de Coaching para el logro de objetivos dentro de una organización. Puede dirigirse a diferentes puestos, desde el staff hasta la alta dirección, contribuyendo al desarrollo personal y a la mejora del clima de la organización.
- Educativa-escolar: dada la sencillez de sus conceptos básicos, con El Cinco tenemos la oportunidad de enseñar a los niños desde la educación primaria a manejar sus emociones y su mundo interior.
- Rendimiento deportivo: El Cinco puede ayudar a los deportistas individuales y a los que forman parte de equipos a mejorar su rendimiento.